We Love Katamari: Un original reto a la habilidad y la astucia, que consiste en crear gigantescas bolas atrapando diferentes objetos del escenario, usando ambos sticks análogicos. Está claro que es una japonesada de aúpa, pero a este que les escribe le encantan este tipo de juegos tan originales y si además es divertido, para mi es otro imprescindible. Traducido y subtitulado a nuestro idioma.
Un simulador de bola de nieve es la locura que nos propuso Namco en este gracioso título. Esta original propuesta es la secuela de Katamari Damacy, un juego con idéntico planteamiento que no llegó a Europa, pero We Love Katamari si llegó conservando toda la frescura y diversión del original. La historia es subrrealista: Controlamos a unos diminutos personajes que empujan unas extrañas bolas (llamadas Katamari), que tienen la facultad especial de hacerse más grandes gracias a adherir todos los objetos que se encuentren a su paso, en escenarios variados (zoo, escuelas, mar, el cielo, incluso el mundo entero...). Cuando alcancen el tamaño adecuado, el Rey del Cosmos es cuando podrá enviarlas al sistema solar en forma de estrellas, satélites o planetas. Suena raro y que os parecerá una japonesada de aúpa, pero a la hora de jugar el desarrollo es tremendamente divertido. Tiene un modo VS para competir contra un amigo e incluso un modo cooperativo para jugar juntos.
Empezaremos rodando sobre cosas pequeñas (chinchetas, lapices, etc), y la bola se irá haciendo más grande. Entonces es cuando seremos capaces de rodar sobre cosas de mayor tamaño (libros, sillas, mesas, etc), y nuestra bola se irá haciendo más y más grande. Hay misiones en las que podremos arrasar con todo (animales de poco tamaño, personas, coches casas, monumentos...). La dificultad está en obtener el tamaño adecuado dentro de un límite de tiempo. El simpático apartado gráfico y la genial banda sonora (tararéis seguro las melodías), ponen la guinda a un videojuego sumamente original que consigue que sea divertídisimo de jugarlo. 40 misiones (algunas con sus peculiaridades como evitar que se apague un Katamari incendiado, hacerlo crecer solo a base de flores, engordar a un luchador de sumo...), y con más de 3000 objetos repartidos por los escenarios. Puede que eche para atrás su aspecto y lo extraño de su propuesta, pero este juego tipo "escarabajo pelotero", con una propuesta tan sumamamente original es una experiencia muy divertida.



No hay comentarios:
Publicar un comentario